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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://campestre.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>campestre</title><description>Soy campestre, y como un ni&#xF1;o. Me gusta la caricia de la brisa y del Sol, el murmullo del agua, el crujir de una hoguera... y el amor y la m&#xFA;sica.</description><link>https://campestre.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Breve historia de lunes</title><link>https://campestre.blogia.com/2006/120901-breve-historia-de-lunes.php</link><guid isPermaLink="true">https://campestre.blogia.com/2006/120901-breve-historia-de-lunes.php</guid><description><![CDATA[<p align="left">Aquel domingo el sol brillaba en el cielo azul. Me levant&eacute; despejado y no cansado como d&iacute;as pasados. No parec&iacute;a ser el fin de la semana sino que la vida comenzase ese mismo amanecer. Desayun&eacute; de los frutos de la tierra como &uacute;ltimamente gusto de hacer: naranja, d&aacute;tiles, nueces con miel, manzana, enfin, fresca energ&iacute;a en bonitos envoltorios de colores. Y pronto sent&iacute; algo en mi interior... mi coraz&oacute;n clamaba con fuerza... su deseo era... sentirse libre; percibir la brisa en el rostro, correr monta&ntilde;a arriba, monta&ntilde;a abajo, escuchar los p&aacute;jaros, tumbarme al sol y arroparme en el frescor de alg&uacute;n roc&iacute;o a&uacute;n virgen en un escondido rinc&oacute;n. Sonre&iacute; levemente como si ya estuviera all&iacute;. Cog&iacute; mi m&aacute;quina, esa cosa sobre ruedas que tantos de mis cong&eacute;neres adoran y miman. S&eacute; que ellos no me creen cuando les digo que alg&uacute;n d&iacute;a no habr&aacute; asfalto y esas m&aacute;quinas tendr&aacute;n a&nbsp; la herrumbre y el &oacute;xido como &uacute;nico due&ntilde;o.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Puse m&uacute;sica, c&oacute;mo no, pues es uno de los colores de mi vida, y as&iacute; entre toboganes de melod&iacute;a y burbujas llenas de acordes, llegu&eacute; a mi ansiado destino.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p align="left">&nbsp;Me fascinan los cole&oacute;pteros. Son tantos y tan distintos. Algunos de preciosos colores, que no ver&aacute;s en ning&uacute;n otro sitio que en el costado de un simple escarabajo, azules casi metalizados o dorados, peque&ntilde;os y largos, gordos y rechonchos, son tantos!&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por ahora no me interesa estudiarlos. Disfruto observ&aacute;ndolos, c&oacute;mo van de aqu&iacute; para all&aacute;, subiendo a los hierbajos, retrocediendo, avanzando, palpando con sus inquietas antenas. Oh! Me gustar&iacute;a ser escarabajo por un d&iacute;a para ver como ven ellos el mundo, escarabajo, s&iacute;, pero pensando.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me doy la vuelta. Estoy acostado con las manos detr&aacute;s de la nuca, mordisqueando una hierbecilla, con un sombrero de paja. Dejo el mundo de lo peque&ntilde;o y ahora miro al vasto firmamento y &iquest;qu&eacute; veo? Oh! las nubes blancas...mis a&ntilde;oradas nubes de algod&oacute;n...&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al rato se hizo una comuni&oacute;n entre sus formas y mi imaginaci&oacute;n, y encandilado por ese sortilegio de belleza, por momentos dej&eacute; de existir, o exist&iacute; profundamente, me sent&iacute;...VIVO. Se me abrieron los ojos a mi armon&iacute;a interna, mi propia belleza y mir&eacute; a lo alto y d&iacute; gracias a Dios por todo ello. Segu&iacute; absorto en mis pensamientos, quiz&aacute;s s&oacute;lo contemplaba el mudo transcurrir de las nubes...hasta que de repente, un diente de le&oacute;n que volaba sobre m&iacute; me hizo recordar todo lo dem&aacute;s...los sonidos...de los p&aacute;jaros, de la danza de los &aacute;rboles y el viento, un arroyo lejano...&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y todo lo dem&aacute;s, el casi imperceptible irse del sol, la t&iacute;mida luna recostada en la monta&ntilde;a, la brisa...el maldito ruido de una moto en la lejan&iacute;a que me hizo recordar en que mundo estoy...&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y todo lo dem&aacute;s ...el coche que me espera para llevarme de vuelta a aquel infierno de gris y cemento, al mon&oacute;tono trabajo de cada d&iacute;a..&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; el trabajo. En el que ahora estoy escribiendo estas letras. Por un momento imagin&eacute;, me fu&iacute; a ese so&ntilde;ado para&iacute;so... Me consuela saber que este domingo u otro ir&eacute;, me fugar&eacute; al campo de verdad y no en sue&ntilde;os, y, vivir&eacute;.</p>]]></description><pubDate>Sat, 09 Dec 2006 00:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>Strangers</title><link>https://campestre.blogia.com/2006/113001-strangers.php</link><guid isPermaLink="true">https://campestre.blogia.com/2006/113001-strangers.php</guid><description><![CDATA[<p>Contin&uacute;o con los pensamientos que me vienen a la mente, que se me ocurren al escuchar el disco citado en el art&iacute;culo anterior "Children of the Sun". Comenzando por el primer tema, Strangers...</p><p><span style="font-size: 10pt; font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;">Extra&ntilde;os. <br /><br />Al principio &eacute;ramos como extra&ntilde;os en un mundo nuevo. <br />En los primeros d&iacute;as tantos colores se abrieron a nuestros ojos, tantas sombras y luces, tantos verdes... que recuerdo que de alg&uacute;n modo tuve miedo y por medio de alguna rabieta expres&eacute; mi falso deseo de volver a la ciudad donde hab&iacute;a nacido. Pero aquella tierra empezaba a tratarme tan bien... que no tard&eacute; en olvidarme de grises fachadas y aceras, de humos, ruidos y gent&iacute;os. Nos hab&iacute;amos mudado de una ciudad industrial a la amable campi&ntilde;a inglesa. Las fragancias de una hermosa primavera envolv&iacute;an nuestra ni&ntilde;ez.<br />Y all&iacute; transcurri&oacute; mi infancia. All&iacute; aprend&iacute; y empec&eacute; a vivir. Y llegaron mis primeras desilusiones y mis primeros gajos de felicidad. Descubr&iacute; el amor y la soledad. En cierto modo mi infancia est&aacute; escrita en aquellos caminos que tan hondamente tengo grabados en mi mente; y es s&oacute;lo en mi mente donde est&aacute;n aquellos muros de piedra y musgo que los bordeaban; con los &aacute;rboles, los peque&ntilde;os arroyos, los grillos del campo abierto... Y a&uacute;n ahora me considero un extra&ntilde;o cuando vago por mi peque&ntilde;o para&iacute;so de recuerdos. Y creo que s&oacute;lo dejar&iacute;a de serlo si all&iacute; volviera. Aquellos pocos pero largos a&ntilde;os me vienen como fragmentos de un dulce para&iacute;so; nuestra vida era un juego inocente libre de preocupaciones y de angustias.<br />Enfin, all&iacute; est&aacute;bamos a la puerta de nuestra nueva casa, boquiabiertos, t&iacute;midos, rebosando inocencia. Mi peque&ntilde;a hermana Sally y yo, cogidos de la mano, observ&aacute;bamos a la mujer que nos abri&oacute; la puerta y habl&oacute; con nuestra madre. No era tan gruesa como nuestra criada en la ciudad, pero estaba tan llena de palabras que pensamos que el sol se pondr&iacute;a antes de que cruz&aacute;ramos el umbral. <br />Con nuestros rid&iacute;culos vestidos nuevos parec&iacute;amos brillar entre aquellas simples personas del campo. &iquest;Simples personas?...pero tan humanas que no creo que la vida tuviera otro prop&oacute;sito que no fuera vivir como ellas. <br />Poco a poco el tiempo fue volando. La escuela comenz&oacute;, hicimos amigos, empezamos a explorar los alrededores de nuestra casa. Pronto dejamos de ser unos extra&ntilde;os. <br />Por la noche le promet&iacute; a mi hermana que al d&iacute;a siguiente ir&iacute;amos a espiar el jard&iacute;n de aquella casa al lado de la colina. Sally dec&iacute;a que en aquellas hermosas flores hab&iacute;a visto hadas... </span></p>]]></description><pubDate>Thu, 30 Nov 2006 18:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>Children of the Sun...</title><link>https://campestre.blogia.com/2006/111601-children-of-the-sun-.php</link><guid isPermaLink="true">https://campestre.blogia.com/2006/111601-children-of-the-sun-.php</guid><description><![CDATA[<p>Hay un disco, un disco titulado "Children of the Sun", que hace mucho que me fascina. Es de un d&uacute;o llamado <em>The Sallyangie</em>, formado por <em>Sally </em>y <em>Mike Oldfield</em>. Por aquel entonces eran muy jovencitos y alejados de la fama que tanto les cambi&oacute;. Por eso quiz&aacute;s este disco est&aacute; lleno de magia y sensaciones. Hay mucha energ&iacute;a y belleza. Aunque algunos temas son versiones de temas tradicionales eso no resta m&eacute;rito al trabajo que hicieron <em>Sally </em>y <em>Mike</em>. Unas guitarras incre&iacute;bles, juegos mel&oacute;dicos con las voces y mucho m&aacute;s. Y teniendo en cuenta la edad que ten&iacute;an (14 a&ntilde;itos <em>Mike </em>y creo que 18 <em>Sally</em>) hay que quitarse el sombrero. Es un disco que hay que escuchar unas cuantas veces para enamorarse de &eacute;l. Totalmente ac&uacute;stico, y con arreglos de cuerda, flauta, harpsicordio y percusi&oacute;n...</p><p>A m&iacute; me transporta a la infancia de dos imaginarios ni&ntilde;os de la inglaterra rural de hace un siglo... Y me imagino sus aventuras, sus juegos en la hierba bajo el Sol, el despertar de su coraz&oacute;n, etc...</p>]]></description><pubDate>Thu, 16 Nov 2006 05:51:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
